domingo, 8 de enero de 2017

Dicen.

Dicen que mis alas están rotas, que no funcionan.

Dicen que me las cortó la presión de querer hacer feliz a aquellos que un día me hicieron feliz.

Dicen que no puedo seguir así, que estoy en edad de vivir y de meterme todas las hostias que quiera, o que pueda. 

¿Y si es verdad? ¿Y si soy demasiado joven para ir con ataduras por la vida? ¿Y si soy demasiado joven para que me corten las alas?

Porque las hostias vendrán, pero dicen que ahora es el momento de arriesgar y de volar. Quiero recuperar mis alas.